Hank Williams: viviendo de espaldas a la cruz

Hiram King Williams, más conocido como Hank Williams, llegó al mundo en un pueblito de Alabama en 1923 y lo abandonaría tan sólo 29 años después en el asiento trasero de su Cadillac. Su chófer lo encontró muerto cuando se dirigían a Canton, Ohio, donde Hank debía dar un concierto para el día de Año Nuevo. Jamás pudo dar ese concierto y nunca conoció a su segunda hija, nacida a los pocos días de su muerte.

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Especial POBREZA

«Si quieres ser rica, no te dediques a la ciencia». Cuántas veces habré oído yo esta frase. Ya me lo decían allá por los 90, cuando decidí, en plena adolescencia, que quería estudiar Biología. Pero esa afirmación se queda más corta que el rabo de una boina. Yo diría más bien «si quieres llegar a fin de mes, no te dediques a la ciencia» o «si no quieres llegar a los cuarenta siendo la más pobre de tu cuadrilla, no te dediques a la ciencia». Seguir leyendo “Especial POBREZA”

Especial CRIMEN ORGANIZADO

Yo en esta revista soy un poco como los bertsolaris: me dan un tema y suelto lo que se me ocurre. Este mes le tocaba el turno al crimen organizado y sinceramente, yo de eso sé poco. Siempre he sido más buenica que ni sé. Reflexioné un poco sobre qué podría unir crimen organizado y ciencia y enseguida se me encendió la bombilla: drogas obtenidas de la naturaleza, específicamente de plantas. Algo ya os puedo contar sobre esto. Seguir leyendo “Especial CRIMEN ORGANIZADO”

Música vegetal: 25 canciones sobre plantas, sus flores o sus frutos

La gente que me conoce ya sabe que, entre otras cosas, siento debilidad por las plantas y la música. Soy doctora en Fisología Vegetal y me pasé muchos años germinando plantas para estudiar su nutrición y otros procesos metabólicos con el fin de conseguir aumentar la productividad de los cultivos disminuyendo el uso de fertilizantes. El tema de la música no sabría explicarlo; simplemente me apasiona desde que era niña. Seguir leyendo “Música vegetal: 25 canciones sobre plantas, sus flores o sus frutos”

Wangari y el Cinturón Verde

¿Os pensabais que había dejado de escribir, verdad? Pues no, de momento el mundo no va a tener esa suerte. Aunque el blog esté un poco abandonadillo por falta de tiempo (no de ideas ni de ganas), he sacado hueco para hacer otras cositas, como por ejemplo un artículo para el Episodio 1 de la Temporada 4 de Principia Magazine: Mujeres Increíbles. Seguir leyendo “Wangari y el Cinturón Verde”

Especial FOBIAS

Es un asco tener miedo. Estás incómodo, sudas, tus intestinos y tus esfínteres te traicionan y en ciertos momentos tu vida parece convertirse en un infierno. Y qué decir de las pesadillas, eternas compañeras de cama cuando se visionaba una película que no se debía durante la infancia. Pero, ¿qué pensaríais si os cuento que el miedo es necesario para vivir? No estoy loca: lo dice la ciencia. Seguir leyendo “Especial FOBIAS”

Especial AVENTURA

Cuando escucho la palabra “aventura” lo primero que me viene a la mente es Romeo Santos haciéndonos ver, a principios de los 2000, que más que enamorados estábamos obsesionados. Puede que el bachatero del Bronx y su banda tuvieran algo de razón, por lo menos en lo que a mi respecta. Yo me obsesiono enseguida con las cosas que me gustan y a veces creo que tengo un poquitito de TOC. Como cuando de pequeña me dio por “El hombre y la tierra” y acabé haciéndome la colección de VHS que te venía con no sé qué periódico. Seguir leyendo “Especial AVENTURA”

Principia Magazine: La reliquia verde de los bosques andaluces

Esta colaboración con Principia Magazine ha sido muy especial para mi. Primero, porque me encanta la iniciativa y disfruto mucho participando en ella siempre que el tiempo y la creatividad me lo permiten. Y segundo, porque el artículo me ha salido del corazón. Sí, nunca había disfrutado tanto, fluido tanto y llorado tanto escribiendo un texto. Seguir leyendo “Principia Magazine: La reliquia verde de los bosques andaluces”

Las rosas son rojas

Las violetas son azules… ¿Os acordáis de este poema tan cursi que aparece en todas las pelis y series estadounidenses que tratan el día de San Valentín? Me da repelús sólo de recordar la de telebasura empalagosa que me he tragado. Pues bien, eso de que las rosas son rojas no es una verdad absoluta. Rosas hay de todos los colores: rojas, rosas, amarillas, naranjas, blancas, azules, negras… Seguramente algunas de esas tonalidades no os parezcan del todo naturales y razón no os falta. Pero, antes de entrar en este asunto, ¿me sabríais decir por qué las flores son de distintos colores?

Boca de dragón (Antirrhinum majus), planta mediterránea que presenta variedades de diferentes colores (Flickr)

Las flores, como ya expliqué en mi artículo sobre la primavera, son los órganos reproductores de las plantas. En ellas se producen las células sexuales vegetales (polen y óvulos) y se da la fecundación, que da paso al fruto y la semilla. Pero las flores también cumplen otra misión muy importante: atraer a los polinizadores. Como las plantas son sésiles, es decir, no pueden moverse para reproducirse, necesitan a alguien que les haga el “trabajo sucio”. Y es ahí donde entran los insectos, aves o mamíferos. Estos animales acuden a las flores cual zombis salidos de The Walking Dead, atraídos por el colorolor y sustancias ricas en nutrientes que poseen. Una vez ahí se impregnan de polen y al cambiar de flor lo transportan y favorecen el intercambio sexual vegetal. Algunos colores llaman la atención de unos polinizadores en concreto pero para otros pasan desapercibidos, pues las especies detectan diferentes longitudes de onda, esto es, ven diferentes colores.

Ahora ya sabéis cuál es el objetivo de que las flores posean distintos colores, formas y fragancias, pero seguís sin tener ni idea de cómo demonios llegan a presentar una paleta tan variada. Es muy sencillo: gracias a los llamados pigmentos vegetales. Hace tiempo os conté que la clorofila era la molécula que daba el color verde a los tejidos de las plantas. En aquel post también os expliqué que, a pesar de que la mayoría del tiempo permanezcan ocultos, las plantas fabrican otra clase de pigmentos que les aportan un abanico de tonalidades más cálido: amarillos, naranjas, rosas, rojos… esto es debido a los carotenoides y los flavonoides. Los carotenoides, que incluyen a las xantofilas, son moléculas liposolubles, es decir, no pueden disolverse en agua, por lo que se suelen colocar dentro de las células asociadas a otras estructuras. Proporcionan a los tejidos colores como el rojo, naranja o amarillo. Los flavonoides, por otro lado, son un conjunto muy diverso de compuestos vegetales. Los que tienen un papel en la aparición del color de los pétalos son las famosas antocianinas. Estas moleculillas otorgan coloraciones que van desde el rojo más intenso hasta el azul, pasando por el púrpura, el rosa, el granate o el violeta.

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Hydrangea macrophylla, hortensia para los amigos, produce grandes cantidades de antocianinas llamadas delfinidinas.
La delfinidina es una de estas antocianinas y su particularidad es que su presencia da color azul a las flores. Efectivamente, existe un pigmento que hace que algunas flores sean azules. Entonces, deduciréis, las rosas azules tendrán mucha, pero que mucha delfinidina. Pues no señor, las rosas no tienen el gen que produce la delfinidina, queridas y queridos. Por lo tanto, ¿cómo es posible que existan rosas azules? El mito de las rosas azules es sólo eso, un mito.
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Esto es un timo como el de Milly Vanilly (Pixabay)
El ingeniero británico Frank Cowlishaw, intentó durante 25 años de su vida (que se dice pronto) conseguir el sueño de producir una rosa azul, y lo más cerca que estuvo fue cuando consiguió la rosa Rhapsody in Blue. Pero para el disgusto de Cowlishaw no era azul, sino morada. La ingeniería genética ha sido la única que ha conseguido, para deleite de muchos, generar una flor que contenga casi el 100% de delfinidina en sus pétalos. La casa japonesa Suntory la puso a la venta hace unos años y el color, aunque aún se aleja del azul intenso, está cada vez más conseguido.
Lo que ocurre con las rosas azules se aplica también a las rosas negras. No existen rosas negras en la naturaleza, y tampoco se han conseguido rosas transgénicas de ese color. Si  veis por ahí rosas azules o negras (que no sean de plástico, obviamente) se debe a un proceso de tinción. Si queréis teñir una rosa sólo debéis seguir unos sencillos pasos. ¡A ver qué os sale!

Supongo que después de leer estas líneas miraréis a las flores con otros ojos. Eso es lo maravilloso de la ciencia. Como decía el gran físico y divulgador Richard Feynman, la belleza no está sólo en la dimensión que capta nuestra vista, sino que se puede ir más allá, hacia las estructuras interiores, sumándole misterio e interés a las cosas.

*Imagen de portada: Pixabay.

Especial COMPETI

Cuando murió Malcolm Young, fundador y guitarrista de AC/DC, recordé en mi blog uno de los casos más célebres de rivalidad entre científicos: la pugna entre Edison y Tesla por conseguir la forma más eficaz de producir electricidad. La Guerra de las Corrientes llegó a cobrarse varias víctimas, incluyendo muchos animales (perros, caballos, terneros) electrocutados de manera intencionada para comprobar el buen funcionamiento de las nuevas instalaciones. Pero esta historia tan beligerante es tan sólo una de tantas, pues la lucha por ser el inventor más brillante y alcanzar la gloria ha sido una constante a lo largo de los siglos. Seguir leyendo “Especial COMPETI”