Especial FUNCIONARIOS

Cuando en 1993 Olga Maria de Souza, cantante del grupo italiano Corona, nos hacía mover el esqueleto con su “This is the rhythm of the night, this is the rhythm of my life”, algo de biología sabía la tía. Los animales, las plantas y muchos microorganismos son rítmicos. Y esto no quiere decir que tengan las habilidades corporales de James Brown, sino que sufren variaciones en sus funciones metabólicas y fisiológicas en relación con ciertos factores ambientales. Por ejemplo, en el caso del Homo sapiens, la hormona vasopresina –que entre otras funciones regula la diuresis, es decir, las ganas de miccionar– aumenta sus niveles de manera creciente a lo largo de la noche para que así no tengamos ganas de ir al WC cada 2 horas. Imaginaos que por la noche tuviéramos la sed que tenemos durante el día: no dormiría ni Jesucristo. Otro ejemplo muy gráfico es el de la melatonina. Hacia las 21:00 comienza a subir la producción de esta hormona del sueño, cuya síntesis depende de las horas de luz/oscuridad, la estación del año, la edad y el estrés. Un momento. Esto explicaría por qué cuanto más me acerco a los 40 más me cuesta dormir…

Los niveles de innumerables hormonas y metabolitos dependen pues de componentes externos como la hora del día y la temperatura. Este fenómeno lo conocemos comúnmente como ritmos circadianos o biológicos. Ellos son los culpables de nuestro jetlag, de que tres días seguidos de Sónar alteren nuestro descanso durante los siete días siguientes o de que una cena copiosa y tardía se convierta en una losa en nuestro estómago. Nuestro organismo no funciona de igual manera a las 8 de la mañana o a las 8 de la tarde. Y menos mal.

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Ritmos circadianos del ser humano. Como podéis observar hacia las 21:00 comienza a segregarse melatonina y a las 7:30 deja de producirse. Esta hormona permite que podamos dormir. Bendita sea. (Fuente: Wikipedia)

Hace relativamente poco se comenzó a hablar en prensa de la importancia de ajustar nuestros horarios laborales a los ritmos biológicos. Este es un problema al que nos enfrentamos especialmente en España, cuyos tiempos de trabajo, comidas y sueño van totalmente en contra de nuestra biología. Cenamos pasadas las 21:00, cuando nuestro sistema digestivo ya está en reposo y además dormimos más bien poco. También se ha visto que los trabajadores del turno de noche aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad. Los perfiles hormonales se alteran con la variación de los ritmos circadianos y el cuerpo pone parches como puede, pero al final se hace la picha un lío y pasa lo que pasa. Si a todo esto además le sumamos que existen personas matutinas y vespertinas, la cosa se complica sobremanera.

Así que ya sabéis, no forcéis la máquina demasiado porque repercutirá en vuestra salud. No le pidáis a vuestro cuerpo que después de 9 días de Sanfermines haga el Camino de Santiago y la Ruta del Cares. Eso es como pedirle a un funcionario de la administración pública que te ayude con el impreso 581 a las 11 de la mañana. Pues no, maldita sea. Es la hora del hamaiketako, del almuerzo, del café. No seáis exigentes, los funcionarios también son rítmicos a su manera. Está en su naturaleza.

El Lamonatorio en El Mono revista cultural (El Mono #54)

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Especial EDAD DEL PAVO

Ninguna otra especie animal llega al mundo tan poco preparada como la nuestra. Sólo hay que ver al resto de compañeros de Reino lo bien que se desenvuelven al poco tiempo de nacer y como muchas personas aún viven con/de sus padres (ambas opciones son igual de tristes) pasados los treinta. Estudios científicos indican que la etapa adulta no comienza hasta los 25 años de edad, pues las áreas del cerebro relacionadas con la evaluación de los riesgos y toma de decisiones se terminan de formar con el cuarto de siglo. ¿A los 25? Yo creía que a los cuarenta y muchos, a juzgar por la fauna que veo a mi alrededor… Continue reading “Especial EDAD DEL PAVO”

Especial MACHOS

El Jardín de Mendel lo lidera una Hembra Alfa y en esta ocasión ha decidido rebelarse contra el tema del mes. Podría haber divagado sobre testosterona y territorialidad pero sería más de lo mismo: dar protagonismo a los XY, y de eso ya van sobrados. En este artículo hablaremos de atracción sexual, que tiene cierta conexión con la temática mensual, y se abordará desde dos perspectivas: las feromonas y el dimorfismo sexual.

Que el sexo mueve mucha pasta es una realidad. En este sentido tenemos mercados de personas (mejor no hablemos que me amargo) y mercados de productos. Continue reading “Especial MACHOS”