Especial PURPURINA

Imaginaos que estáis en el Primavera Sound viendo a Arcade Fire. Mirad a vuestro alrededor. ¿Qué veis? Mucha gente llena de purpurina. Mucha. Gente y purpurina. En el pelo –¿en serio?–, la cara, el pecho, las piernas… ¿Que por qué? Pues no tengo ni idea pero me parece fatal, porque a nada que alguna de esas personas se te acerque un poco en el cénit del concierto te pone perdida. Ah, y porque la purpurina contamina los mares, claro. Ya decía yo que se me olvidaba algo.

Rupauls Drag Race Yas GIF

Sí, esta moda estúpida de decorar el cuerpo y la ropa con minúsculos plásticos iridiscentes está acabando con nuestro malogrado planeta. En 2014, estudios científicos concluyeron que había 5,25 millones de piezas de plástico en los océanos y más del 90% eran microplásticos, como la citada purpurina y esas pequeñas bolitas presentes en los exfoliantes corporales y faciales. Se te está cambiando la cara, ¿a que sí?

La purpurina está formada por un polímero sintético, una molécula muy larga llamada polietileno de tereftalato, el famoso PET con el que se fabrican las botellas para el envasado de agua, por ejemplo. Pues estos mini-trocitos de plástico no se esfuman cuando vuelves a casa a las 7 de la mañana del Primavera con cara de extra de The Walking Dead. Si no eres una persona poco higiénica te irás a la ducha a intentar deshacer el desaguisado y la purpurina se irá por el desagüe y emprenderá un largo viaje por un sinfín de tuberías hasta llegar al mar, donde es muy probable que sea confundida con comida por numerosos animales que allí habitan. De hecho, un estudio reciente encontró restos de microplásticos en un tercio de los peces capturados en aguas británicas.

Resultado de imagen de glitter makeup

Menuda bajona os está dando, ¿verdad? Pues no os preocupéis, que el capitalismo siempre tiene la solución a vuestros problemas. Hace un par de años una empresa llamada EcoStardust comenzó a comercializar purpurina elaborada con una de las biomoléculas más abundantes de la tierra: la celulosa, que es básicamente una cadena larga de azúcar. Los trocitos de celulosa se tiñen con pigmentos cosméticos y luego se recubren con aluminio para que brillen.

Daos cuenta como primero os fastidio el día y luego os lo arreglo. Podéis seguir yendo a los festivales y lucir vuestro outfit más moderno sin contaminar los océanos. Porque reconozcámoslo, la purpurina de celulosa no es una mala alternativa al brilli-brilli de plástico. Seguirá dándome la misma rabia pero oye, al menos no estaremos todos envenenados de aquí a 10 años.

Eso sí, una cosa os digo, lo mismo que no os recomiendo usar microplásticos por el tema de la polución, os desaconsejo el rollo ese de las Passion Dust. ¿Qué no sabéis lo que son? Sí, hombre, esas cápsulas con purpurina ideadas para que la vagina “luzca y sepa mejor”. Por si no lo sabíais meterse purpurina por ahí abajo no hace más que fomentar la aparición de infecciones como la vaginosis bacteriana o la candidiasis vaginal. Y ahora volved virtualmente del Primavera y poneos a trabajar, que procrastináis más que l@s redactor@s de esta revista.

Artículo publicado en El Lamonatorio para El Mono revista cultural (El Mono #67)

46993319_2305303359543477_3096654090222960640_o.jpg

*Imagen de portada: Max Pixel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s