Especial VERANO NUCLEAR

Los primates somos los mamíferos más evolucionados del planeta. Comenzamos preguntándonos por qué el cielo era azul y ahora tenemos el Guitar Hero y los palos para selfies. Pero los numerosos avances tecnológicos que nos han llevado donde estamos no surgen solos: hay primates, más concretamente humanos, que realizan esta entretenida labor. Estamos convencidos de que si en clase de ciencias te hubieran contado las curiosas historietas que narraremos en esta sección probablemente no les habrías cogido tanta tirria y no te habrías decidido por estudiar LADE. O sí. Vete tú a saber.

Energía nuclear. Miedo. Bombas, desastres naturales, malformaciones, el fin del mundo… Decir energía nuclear es como decir “¡Que viene el coco!” o que Leticia Sabater presentará en Telecinco una reposición de “A mediodía, alegría”. ¿Pero cuántos de vosotros sabéis lo que es realmente la energía nuclear?.

La energía nuclear es aquella que se obtiene a partir de la manipulación de los núcleos de los átomos. Hablamos de fusión nuclear si se fusionan dos núcleos de átomos ligeros (normalmente hidrógeno) y de fisión nuclear si lo que hacemos es dividir el núcleo de átomos pesados (uranio, polonio, etc.). La primera opción sería la ideal pues no contamina. De hecho, así es como percibimos la luz de las estrellas, incluido el Sol, donde los átomos de hidrógeno chocan entre sí formando helio y liberando una gran cantidad de energía que llega a nosotros en forma de radiación electromagnética. El problema con este tipo de energía es que requiere unas temperaturas elevadísimas para generarse y aún no se han conseguido reactores viables. Pero todo es cuestión de seguir investigando…

La “mala” es la fisión nuclear. Durante la fisión se liberan elementos radioactivos que son tóxicos para la vida, ya que estos átomos emiten radiaciones (α, β y γ) que penetran en nuestros tejidos alterando el ADN y generando mutaciones (no, no os convertiréis en un X-Men, son mutaciones que producen enfermedades y malformaciones congénitas). Pero si esto es así, ¿cómo es que en Hiroshima y Nagasaki siguió viviendo gente después del ataque con bombas de fisión y no hubo radiactividad? Esto fue debido a que los artefactos jamás tocaron el suelo sino que detonaron en el aire, por lo que esos dos lugares apenas tienen carga radiactiva.

bomb
Reacción en cadena de la fisión nuclear del uranio (vía Miami Dade College)

Pero hablemos de cosas positivas, que la energía nuclear también las tiene. La fisión nuclear no emite gases de efecto invernadero sino vapor de agua. Gracias a ella se producen isótopos radiactivos que pueden ser utilizados por los científicos para estudiar procesos fisiológicos tanto en animales como en plantas, combatir plagas esterilizando a los machos con radiación, generar vacunas, tratar el cáncer, conservar alimentos, datar formaciones geológicas o yacimientos arqueológicos o analizar contaminantes en el medio ambiente.

Resumiendo: muchas veces en ciencia la cuestión no está en qué se investiga sino en cómo se utilizan los nuevos hallazgos. Oppenheimer, padre de la bomba atómica, dijo apesadumbrado tras los ataques a Japón: “Me he convertido en la muerte, el destructor de mundos”. Lamentablemente, hoy día los principales consumidores de fondos destinados a I+D son los ejércitos. Y esos sí son los destructores de mundos.

Oppenheimer
Robert Oppenheimer realizando tareas docentes

El Lamonatorio en El Mono revista cultural (El Mono #33)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s