Especial DINERO

En la actualidad la labor investigadora en este país es ardua y reporta pocas satisfacciones: te pagan mal, trabajas mil horas, la continuidad laboral es una utopía y nadie reconoce la importancia de nuestro trabajo. En boca de todos está desde hace un tiempo la famosa “Fuga de cerebros” (“Movilidad exterior” según el PP) y el hecho de que se esté tirando a la basura toda la partida presupuestaria en I+D porque nuestros científicos más brillantes, formados con el dinero de todos, generan riqueza en otros países. Pero esto en realidad es verborrea aburrida y yo aquí os había prometido chascarrillos entretenidos, así que he aquí unas cuantas curiosidades en las que se relacionan ciencia y dinero:

En 2005 dos investigadores de la Universidad de Yale fueron capaces de enseñar a unos monos capuchinos cómo se usaba el dinero. No sólo aprendieron a usarlo (y a robarlo), sino que además uno decidió darle pasta a otro mono por tener sexo con él. Luego el mono prostituto se compró unas uvas con las monedas que había adquirido. Estaría hambriento al parecer.

El dinero puede traer satisfacción pero también microorganismos patógenos y sustancias estupefacientes. Hay estudios que revelan que el virus de la gripe puede vivir 2 semanas en los billetes (los cuales por cierto no puedes falsificar con Adobe Photoshop, ya que dicho software tiene un sistema que detecta imágenes de dinero e impide trabajar con ellas) y también que el 90% de los billetes yankis contienen trazas de cocaína.

En otro orden de cosas, existen un buen número de investigaciones que apuntan a que el dinero podría traer la felicidad. Sí, sí, nos han estado engañando todo el tiempo con eso de que ser pobre es guay. El hecho de pagar por experiencias podría hacernos más felices de lo que pensábamos: irse de vacaciones, contratar a una asistenta, asistir a conciertos y eventos artísticos, invitar a los colegas o hacer donaciones. Que no lo digo yo, lo dicen estudios científicos bien contrastados. Pues va a ser que ir de compras no es tan terapéutico como irse a las Bahamas…

La química de los billetes de euro

Y por último: plantas y dinero. Un, dos, tres, responda otra vez… Resulta que los billetes de dólar están hechos de algodón y lino. Ambas son plantas, por lo que obviamente contienen celulosa, una molécula muy larga que les confiere porte y resistencia. De hecho los tests de calidad por los que pasan dichos billetes incluyen un centrifugado en la lavadora y el paso por una mezcladora de cemento. Una última curiosidad: los billetes de euro se fabrican con algodón transgénico que es importado de EEUU (en Europa el cultivo de transgénicos está prohibido, pero no su importación). Pero tranquilos, aún no se ha demostrado que el uso de estos “billetes transgénicos” provoque ninguna patología en humanos más allá de la codicia.

El Lamonatorio en El Mono revista cultural (El Mono #32)

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